Contra la Pena de Muerte

Trabajamos por la abolición de la pena de muerte. Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia del carácter o las circunstancias del delito, de las características y la culpabilidad o inocencia del acusado y del método utilizado por el Estado para llevar a cabo la ejecución. La pena de muerte viola el derecho a la vida y es la máxima pena cruel, inhumana y degradante.

 

Un argumento frecuentemente utilizado por los defensores de la pena capital es su efecto disuasorio frente al delito. Pero un importante estudio realizado en Estados Unidos en 2012 concluyó que no debía esgrimirse el argumento del efecto disuasorio para justificar el uso de la pena de muerte.

“Los gobiernos que siguen aplicando la pena de muerte se han quedado sin argumentos para justificarse. No está demostrado en modo alguno que la pena de muerte tenga un efecto disuasorio especial frente al delito”, ha afirmado Shetty.

“La verdadera razón del uso de la pena de muerte suele encontrarse en otro sitio. En 2012 volvimos a expresar honda preocupación por lo que parecían ejecuciones con fines políticos en algunos países, como medida populista o directamente como instrumento de represión.”