Campañas

Trabajamos a favor de los Pueblos Indígenas para que se cumplan las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos acerca de sus tierras y, luchamos para que la República de Paraguay ratifique el Protocolo Facultativo PIDESC (Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). También trabajamos a favor del Proyecto de Salud Sexual, Reproductivo y Materno Perinatal y de que se incluya en la malla curricular la Educación Integral de la Sexualidad, con los objetivos, entre otros, de promover los derechos humanos a través de la reducción de la mortalidad materna y de las infecciones de trasmisión sexual.

 Cada día millones de hombres, mujeres y niños viven con miedo, y cada minuto muere una persona como consecuencia del comercio irresponsable de armas. La falta de un control estricto significa que las armas a menudo causan atrocidades, y si los gobiernos no actúan para detener la proliferación irresponsable de armas, se perderán más vidas y se llevarán a cabo más violaciones de derechos humanos. Los líderes del mundo tienen la oportunidad de cambiar esta situación, cuando se reunan en la conferencia final de la ONU a celebrar en Nueva York entre el 18 y el 28 de marzo del 2013 para completar las negociaciones para un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas (TCA).

Hacemos campaña para que se apruebe en Paraguay una Ley Contra Toda Forma de Discriminación en todos los ámbitos de la vida de los paraguayos/as. Asimismo, trabajamos para lograr una Ley Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres con el objetivo de reducir los casos de violencia de género (violencia económica, sexual, física y psicológica) en todos los espacios de la sociedad.

Trabajamos por la abolición de la pena de muerte. Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia del carácter o las circunstancias del delito, de las características y la culpabilidad o inocencia del acusado y del método utilizado por el Estado para llevar a cabo la ejecución. La pena de muerte viola el derecho a la vida y es la máxima pena cruel, inhumana y degradante.

 

De todos depende que los derechos humanos se cumplan. ¡Hacé tu parte!
Enviando la palabra DDHH al número 5252 recibirás las últimas noticias sobre derechos humanos y nos ayudarás a trabajar para que sean una realidad para todas las personas.